sábado, 27 de noviembre de 2010

La Milagrosa

Estampas de antaño sobre la devoción a la Milagrosa en Benavente
Juan Carlos de la Mata Guerra

Reflejo de la gran devoción a la advocación mariana de la Virgen Milagrosa en Benavente son estas escenas que recogen las fotografías que mostramos. Captan algunas de las funciones religiosas organizadas antaño en nuestra ciudad en torno a esta devoción y que culminaban con la celebración de dicha festividad (27 de noviembre) tras la novena celebrada en su honor. Tuvieron lugar en nuestra localidad estas escenificaciones con motivo de dicha festividad religiosa, al menos varias décadas. Consistían en la construcción de sendas carrozas que recorrían las calles benaventanas, y que a modo de monumentos se instalaban y detenían junto al Hospital de Provincial en Benavente (antiguamente Hospital de San Juan Bautista). En ellas se representaban escenas alegóricas referentes a las apariciones de la Virgen Milagrosa a Sor Catalina Labouré, la devoción a la Medalla Milagrosa y de glorificación de María.

La existencia en Benavente de una importante comunidad de religiosas pertenecientes a la Congregación de las Hermanas de la Caridad, que se repartían entre la atención celosa y caritativa que dispensaban en dicho establecimiento, y las tareas formativas o educativas del Colegio titulado de San Vicente de Paúl, propiciaban la implantación de esta piadosa advocación entre los fieles de la localidad. Esta última institución religiosa se hallaba por entonces instalada en las dependencias de la Vicaría de San Millán, en la calle de la Rúa, contribuyendo ambas muy efectivamente al fomento y arraigo de dicha devoción entre los benaventanos de una forma muy especial y participativa.

Las fotografías que ilustran este comentario tal vez podrían responder con las celebraciones organizadas en Benavente del centenario de la aparición milagrosa de la Virgen a Santa Catalina Labouré en 1830, si bien conocemos que esta clase de carrozas triunfales o de exalatación mariana se llevaron a cabo y salieron a la calle durante varias décadas. Esta clase de manifestaciones religiosas de carácter público y participativo, se llevaron también a cabo excepcionalmente con motivo de otras celebraciones y conmmemoraciones, como una forma participativa y divulgativa de extender determinadas devociones sobre todo entre la infancia y la juventud católica.

Carro Triunfal de la Milagrosa

En la imagen aparece un “Carro Triunfal” para exaltación de la devoción a la Virgen Milagrosa, a la puerta del Hospital de San Juan u Hospital Provincial de Benavente hacia 1930. Sobre un elevado pedestal, adornado con faldones de blancas telas y gasas de tul, se alza la imagen de la Milagrosa. De rodillas una joven postrada a sus pies, que representa a Santa Catalina Labouré, une sus manos en actitud de oración.

En los lienzos que adornan a modo de reposteros el carruaje, unido éstos por guirnaldas de pequeñas flores blancas, cuelgan dos rodelas a modo de emblemas ovalados con los símbolos de esta devoción mariana. Representan a la devoción de la Medalla Milagrosa. En ambos aparece la letra M, sobre la cual se laza una cruz descansando sobre una barra, y que atraviesa la letra hasta un tercio de su altura. Debajo se sitúan los corazones de Jesús y de María, estando el primero circundado de una corona de espinas, y el segundo traspasado por una espada. En torno al semicírculo se sitúan doce estrellas fulgurantes.

Alegoría de la Milagrosa a las puertas del antiguo Hospital Provincial de Benavente

Sobre una carroza profusamente adornada para la ocasión una joven representa a la Virgen Milagrosa sedente o entronizada, mientras a sus pies arrodillada permanece otra que representa a Santa Catalina Labouré, acompañada por el pequeño ángel que ha guiado a la religiosa hasta María. Éste contempla la aparición, al tiempo que un grupo de querubines viene a completar la escena. Junto a la carroza posan un amplio plantel de pequeños pajes vestidos a la usanza de los siglos XVI y XVII, o con similares a las galas que lucían los niños que ejecutaban danzas en determinadas ceremonias y procesiones. Éstos aparecen acompañados por otros infantes que visten trajes talares propios del clero o de los acólitos y monaguillos. En la estampa gráfica se aprecia vistoso y piadoso estandarte o “sin pecado”, representando a la imagen mariana, y que es portado por uno de los pequeños. En el borde interior aparece escrita una invocación que parece decir: "María sin pecado concebida, ruega por nosotros, que acudimos a ti".

La instantánea está tomada a las puertas del Hospital Provincial de Benavente, antiguamente de San Juan Bautista. Al fondo se distingue el pequeño patio que daba acceso a las dependencias hospitalarias, en el centro del cual, en un recoleto jardinillo protegido por verjas, se localizaba una hermosa imagen de la Milagrosa en piedra. Paños blancos, a modo de colgaduras o reposteros, penden de los ventanales del establecimiento. En un lateral se aprecia parcialmente a unas señoras enlutadas que presencian la escena.

Carroza devocional a la Milagrosa

La escena recoge otra carroza alegórica en la que se aprecian similares motivos a los descritos anteriormente aunque no idénticos, puesto que en este caso se trata de una carroza diferente y decorada con los símbolos de la “Medalla Milagrosa”. En esta ocasión el grupo de pequeños angelitos o querubes aparecen sentados y agrupados a los pies de la imagen de la Virgen Milagrosa, entre un mar de gasas de tul, que tal vez simulen las nimbos y resplandores de las glorias celestiales. Abajo, junto al “carro triunfal”, posan otro grupo de ángeles en actitud orante próximos a unos pajes o palafreneros.

Estos carros triunfales son una derivación de los que habitualmente con motivo de otras festividades religiosas recogían escenas alegóricas a los misterios de la fe, pasajes evangélicos o escenas devotas, especialmente con determinadas celebraciones religiosas como la procesión del Corpus Christi. En este caso estas carrozas alegóricas a la devoción de la mariana y a la Medalla Milagrosa contribuían, además de proporcionar esplendor a las celebraciones de su festividad, a incidir y catequizar sobre la figura de la Virgen como la mediadora de las gracias que nos vienen de Jesucristo.

Fotografías de Pablo Testera


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Enlaces:

Colegio San Vicente de Paúl - Benavente

Web del Centro - Historia del Colegio

Entrada del día 27 de Novienbre de 2009
La Medalla Milagrosa - 1941