jueves, 31 de mayo de 2012

Novenario y Verbena

Nuestros mayores sí celebraban con todo su esplendor el 3 de Mayo, festividad de La Santa Cruz, como queda reflejado en los dos ejemplares de Nueva España que recogen los actos lúdicos y religiosos que se celebraban en el barrio de la Soledad y en su Ermita.

Nueva España, 4 de Mayo de 1944

VERBENA en la Soledad
A la hora que estamos cerrando esta edición, la popular e industriosa barriada de La Soledad, se encuentra celebrando con extraordinaria animación una verbena organizada con motivo de la festividad de la Santa Cruz, titular de la ermita de la barriada.
Una banda de música y barios organillos están haciendo las delicias de la gente joven, que al propio tiempo disfruta de una noche deliciosísima. Numerosos puestos de artículos propios de estas fiestas populares se hallan haciendo su agosto materialmente asaltadas por el público verbenero



Nueva España, 25 de abril de 1963

NOVENARIO
Hoy, jueves, día 25, y en la ermita de la Soledad, dará comienzo un solemne novenario en honor a la Santísima Virgen de la Soledad.
Todos los días habrá misa a las ocho y media de la mañana y novena a las ocho de la tarde.
El último día, 3 de mayo, habrá misa con sermón a cargo del reverendo coadjutor de Santa María la Mayor, don Gonzalo Gómez.


Enlace: 
En el apartado de la web Hemeroteca-Láminas tenemos acceso a las páginas con una resolución que permite su lectura. 


* * * * * * *

Hoy, 31 de mayo, hace 25 años que falleció Eutimia Valverde García y me voy a permitir la licencia de recordarla en esta entrada.

Mi madre era conocida por todos sus amigos y familiares como Timia. Para sus nietos, aunque la mitad de ellos no la llegaron a conocer, es "la abuela Timia" y todos hemos asumido esta forma de nombrarla.

La abuela Timia nació en el barrio de la Soledad y casó con Jerónimo Viejo, cofrade del Santo Entierro, que no tardó en adoptar el barrio como suyo. Fueron 37 años en los que Timia y Jeromo vivieron Benavente juntos.


Con su velo negro y el farolillo, Timia siempre acompañó y alumbró a la Virgen de su barrio y su devoción la llevó a poner a su primera hija como Ella: Soledad  y a "la pequeña" no se la ocurrió mejor idea que llamarla Felicidad.

Hoy, las Damas de Luz y de la Soledad de la familia mantienen encendido su farolillo y en uno de los banzos de la Virgen de la Soledad siempre hay algún cofrade “Viejo” del Santo Entierro. Esperemos estar haciendo bien las cosas y que Timia y Jeromo se sientan orgullosos de nosotros.

2 comentarios:

Ramón Viejo dijo...

Seguro que están orgullosos y velan por nosotros allá donde estén.
Les llevaremos siempre en nuestra memoria y en nuestros corazones.

Feli dijo...

Pues muy bonito, me has hecho soltar la lagrimilla luego de mañana.

Un fuerte abrazo y a pasar este día lleno de recuerdos. Habrá que pensar que la vida sigue y que gracias a ellos estamos aquí.